En la Sierra Norte de Oaxaca

Los bosques son de quienes los trabajan y los cuidan

Olga Rosario Avendaño
© Fotos cortesia Periodismo para Elevar la Conciencia Ecológica (PECE)
 
Aquí los bosques son de quienes los habitan y los cuidan.
Sierra Norte de Oaxaca — En esta parte del estado de Oaxaca sí se sigue al pie de la letra el lema del Caudillo del Sur Emiliano Zapata, “La tierra es de quien la trabaja”, pues aquí los bosques son de quienes los habitan y los cuidan.
 
Los indígenas zapotecos de estos pueblos han sabido cuidar sus bosques y ahora pueden vivir de ellos, su forma de  gobierno se base en el sistema de usos y costumbres, donde la máxima autoridad es la asamblea comunitaria. Ha hecho que sus recursos naturales sean explotados de manera sustentable.
 
Las comunidades que conforman esta parte del estado de Oaxaca, le han dado un valor a sus bosques, pues no sólo les permite respirar aire cien por ciento, puro, es decir, sin contaminantes, sino además tienen empleo de sus mismos recursos naturales.
 
Se han organizado, y ahora en diversas comunidades como Ixtlán de Juárez o Capulalpan de Méndez hacen ecoturismo, mismo que contempla desde hospedaje en cabañas y hasta recorridos por senderos donde se puede observar bosque nublado y bosque mesófilo, todo de bajo impacto ambiental.
 
En Ixtlán de Juárez a unos 70 kilómetros al norte del estado de Oaxaca, las cerca de 20 mil hectáreas que comprenden sus bienes comunales, pertenecen a unos 384 indígenas zapotecos y sus familias, y están certificadas desde 2001 por el sello SmartWood, primer programa mundial de certificación forestal sostenible, creado en 1989.
 
La extensión es equivalente a 28 veces el tamaño de las tres secciones del Bosque de Chapultepec de la ciudad de México.
 
Cuentan con una fábrica de muebles, donde generan empleos y se tiene la participación de las mujeres.
El gerente de la Unidad Comunal Forestal Agropecuaria y de Servicios (Ucfas), Alberto Jesús Belmonte, dijo que el tener bosques certificados “garantiza a los consumidores que el producto que adquieren es el resultado de las prácticas sustentables bajo principios y criterios, que buscan un balance ecológico, económico y social, así como el respeto a los derechos de los trabajadores y quienes habitan aquí”.
 
Esta comunidad, en el 2005 obtuvo su reconocimiento por ser el único municipio, entre otras 43 comunidades y ejidos con bosques certificados en México, que no ha recibido recomendaciones para conservar la declaratoria.
 
Los pobladores saben que tienen y deben cuidar sus bosques, pues han sido generadores de empleos, además del ecoturismo en la población de Ixtlán de Juárez, cuentan con una fábrica de muebles, donde generan empleos y se tiene la participación de las mujeres, situación que antes del proyecto era un tanto difícil, reconocen las mismas trabajadoras.
 
Ahora ellas, al igual que los trabajadores varones, cuentan con seguro médico, días de descanso.
 
Logros y carencias
"Aun no hay conciencia de la sociedad para comprar un producto certificado, lo compran como cualquier otro mueble."
Su fábrica de muebles ya tiene contratos con el Instituto de Educación Pública de Oaxaca (IEEPO) para proveer de muebles escolares a las escuelas públicas, además de tener en la ciudad de Oaxaca dos sucursales de muebles para salas y cocina, todo con madera certificada.
 
Aunque Belmonte, señala que “aun no hay conciencia de la sociedad para comprar un producto certificado, lo compran como cualquier otro mueble, desconocen que se les está dando un plus, que es una madera obtenida de manera responsable”.
 
El mismo gerente señala que actualmente carecen de vehículos para transportar los muebles, pues sólo cuentan con uno y ése “no se da abasto para poder hacer todos los viajes necesarios.
 
“Por ejemplo, ese camión tarda unas cuatro horas en que se cargue la mercancía, las mismas para descargar, más el tiempo que hace de aquí (Ixtlán) hacia la ciudad, se invierte prácticamente todo el día, por ello ahora lo que necesitamos de más vehículos para poder transportar nuestra mercancía”.
 
Tecnología de punta
Quien escucha que Ixtlán de Juárez está en la serranía de Oaxaca, puede imaginar todo, árboles, ríos, entre otras cosas que la naturaleza regala, menos encontrar aquí tecnología de países de Alemania e Italia que es usada por los nativos de la población, quienes han logrado estudiar alguna carrera a fin y se han capacitado para usar estas nuevas herramientas.
 
En el vivero, la tecnología de punta de Alemania e Italia es usada por los nativos.
Pero esta nueva tecnología no sólo la usan en la construcción de sus muebles, sino también para su vivero que tienen, en el que han sembrado semilla de los pinos nativos de la zona para ir sustituyendo los árboles que son usados en la fábrica.
 
De acuerdo a información de la población, los bienes comunales de Ixtlán de Juárez cuentan con una superficie total de 19 mil 310 hectáreas, de las cuales 6 mil 921 son de bosques mesófilos y de montaña.
 
Estos son casi inaccesibles y no se tocan porque allí viven especies como el jaguar y el tapir, declaradas en peligro de extinción.
 
De la superficie susceptible de explotación forestal, 4 mil 461 hectáreas fueron destinadas para un área de conservación, donde se encuentran las fuentes de agua, mientras que 6 mil 832 hectáreas se destinaron para la explotación maderable.

 

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Olga Rosario Avendaño ofreció a SEJ/SPA una nota exclusiva sobre el manejo comunitario de bosques en la sierra y la ciudad de Oaxaca, México, como resultado de un taller patrocinado por el International Center for Journalists (ICFJ) sobre la cobertura del manejo comunitario de bosques con fecha del 3 al 6 de abril de 2008.